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Semana Grande para la 4T | Opinión de Alex Batista

  • Foto del escritor: La Redacción
    La Redacción
  • hace 1 día
  • 3 Min. de lectura

Dicen que las noticias más importantes no pasan de lunes a viernes, sino en fin de semana, cuando nadie pone atención. Y más aún si es en plenas vacaciones.


No es casualidad. Los gobiernos entienden perfectamente los tiempos políticos. Saben cuándo anunciar lo complicado, lo polémico o lo impopular. Saben que hay momentos donde el costo político es menor y donde la opinión pública está distraída.


Y justo eso fue lo que pasó estos días. En plena semana santa, el gobierno de Morena se sirvió con la cuchara grande y soltó 4 anuncios que pasaron prácticamente desapercibidos.


El primero tiene que ver con la Suprema Corte de Justicia.

Se avaló que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) pueda congelar cuentas bancarias sin la orden de un juez.


En el discurso, esto se justifica disque para combatir al crimen organizado. Y sí, en teoría suena bien. Desde hace tiempo se ha insistido en que una de las formas más efectivas de combatir al crimen es con inteligencia financiera. Pegarles en donde les duele: en el bolsillo.

Pero el problema no es la intención. El problema es la confianza.


Porque si la presidenta asegura que su gobierno y su movimiento nunca han actuado de manera discrecional, ¿les podemos creer?


Más aún cuando existen muchos antecedentes. El uso de Pegasus para espiar a 456 personas en el 2019. Casos como el de la periodista Sandra Domínguez, que denunció acoso institucional por distintos reportajes antes de ser desvivida.


Porque no se trata de defender criminales, se trata de evitar que herramientas de este tipo se conviertan en instrumentos de persecución política. Aun así, la SCJN lo avaló.


La segunda noticia es el regreso del fracking al debate.

La presidenta anunció que analizarán producir gas natural mediante el fracking. O sea, la explotación de yacimientos de gas no convencionales mediante fracturación hidráulica. Todo bajo el argumento de reducir la dependencia energética de Estados Unidos. Y otra vez, en papel suena lógico. México importa cerca del 75% del gas que consume. Pero el problema es otro.


El mismo gobierno de la 4T había rechazado completamente esa técnica. Incluso se intentó prohibirla por ley hace apenas unos meses.


Entonces, ¿qué cambió? Porque antes de dar ese anuncio, la presidenta se reunión con el CEO de BlackRock y Global Infrastructure Partners. Dos de las compañías más influyentes en la política exterior y de la geoeconomía.


Y ahí es donde surge la duda. ¿Quién define realmente la política energética del país? Porque, al parecer, se gobierna con la izquierda en el corazón, pero con la mano derecha en el bolsillo.


La tercera noticia es la salida de Rafael Marín Mollinedo de la Agencia Nacional de Aduanas.

Pero no es cualquier salida de otro funcionario público más. Este personaje fue uno de los principales operadores y responsables del escándalo del huachicol fiscal. El caso de corrupción más grande en México, con pérdidas estimadas de hasta 600 mil millones de pesos.


A pesar de ello, la presidenta lo calificó como un funcionario “extraordinario” y lo premió con un nuevo cargo.


No solo eso. Personas cercanas a su estructura, como Tonatiuh Márquez, —encargado de los semáforos aduanales y de ordenar y practicar revisiones e inspecciones a mercancías de importación y exportación—, hace unos meses tuvo la cancelación de su visa en Estados Unidos, además de revelaciones de inconsistencias en su patrimonio.


Y aun así, no pasó nada. Se fue. Sin consecuencias. Sin explicaciones. Con premio.


La cuarta noticia es sobre la nueva ley que aprobaron en el Senado, en donde básicamente Morena aprueba que se puede utilizar hasta el 30% de las Afores, es decir, el ahorro de los trabajadores, en obras del gobierno sin autorización de los propios ahorradores.

Es decir, si el proyecto falla, pierde el trabajador. No el gobierno.


Es una transferencia de riesgo. Una forma de financiar obras con dinero ajeno.

Porque como ya se gastaron todo el dinero, ahora están rascándole hasta debajo de las piedras.


La neta, vaya semana de días santos para Morena.


Al final, lo que vimos esta semana no son hechos aislados. Fueron decisiones tomadas en momentos de baja atención pública. Contradicciones en el discurso. Funcionarios corruptos que son premiados. Y reformas que trasladan el costo de los errores del gobierno a la gente.


Por eso bien dicen que en política lo más importante no siempre es lo que se dice, sino lo que se esconde.


Y en este caso, lo que pasó en silencio es precisamente lo que más debería preocuparnos.


Porque mientras no estemos atentos, mientras no cuestionemos y mientras no exijamos, el gobierno seguirá tomando decisiones sin costo.


Y eso, al final, lo terminamos pagando todos.

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